Panasonic presentó la AG-CX370 en el NAB Show de abril de 2025 como actualización de la exitosa AG-CX350, videocámara de mano ampliamente adoptada en producción y difusión profesional. La pregunta que se hacen muchos operadores de cámara es sencilla: ¿merece la pena el salto? La respuesta está en los detalles técnicos, no en el marketing.
En su interior late un sensor MOS de 1 pulgada con 15 megapíxeles de alta definición y sensibilidad, capaz de grabar en formato MOV 4K a 60p y 10 bits mediante el códec de alta eficiencia HEVC/H.265. Para quienes trabajan con contraste y rangos dinámicos exigentes, incorpora Hybrid Log Gamma para grabación HDR, además de V-Log Gamma según el fabricante. La estabilización híbrida de 5 ejes permite grabar a pulso sin que el resultado parezca improvisado.
Donde la CX370 se distancia de su predecesora. Incorpora conectividad IP NDI HX2 para transmisiones y control de cámara, además de compatibilidad con los protocolos RTMP, RTMPS, RTSP y SRT, lo que garantiza transmisiones robustas incluso en redes poco estables. Y a diferencia de los modelos anteriores de la serie, suma una salida 12G-SDI para vídeo 4K sin comprimir y de baja latencia, con salida simultánea por SDI y HDMI — un detalle clave en configuraciones multicámara.
El nuevo terminal de entrada Genlock integrado permite sincronización de calidad broadcast en sistemas multicámara. En el capítulo de audio, dos entradas XLR se suman a una entrada minijack estéreo de 3,5 mm que admite hasta cuatro micrófonos externos para grabación de 4 canales, cada uno con su propio control de volumen.
Todo esto en un cuerpo de apenas 1,9 kg, con doble ranura SD y control remoto compatible con la app CX ROP para ajustar enfoque, zoom y exposición a distancia.
¿Para quién es esta cámara?
No compite con el cine digital ni pretende hacerlo. Su terreno es otro: periodismo electrónico, cadenas de televisión, productoras deportivas, eventos en directo y creadores que necesitan una herramienta fiable, bien conectada y que no falle a mitad de emisión. La AG-CX370 no es la cámara más vistosa del catálogo, pero es probablemente una de las más difíciles de hacer fallar sobre el terreno — que, al final, es lo que de verdad importa en un directo.